sábado, 25 de febrero de 2012

Cuarteto de Cuerdas Guarneri - Extractos del libro "Indivisible by Four" (Arnold Steinhardt)

Extractos del libro "Indivisible by Four" - Parte I

El violinista estadounidense Arnold Steinhardt (n. 1937), Primer Violín del Cuarteto de Cuerdas Guarneri, ha escrito un excelente libro acerca de este ensamble de altísimo nivel, fundado en 1964. El libro, titulado "Indivisible by Four", fue publicado en 1998 por la editorial Farrar, Straus and Giroux. Aquí pueden ver su portada.



Me parece interesante compartir con ustedes algunos jugosos párrafos del citado libro (resumidos). En esta primera entrega, Steinhardt cuenta cómo surgió en él la idea de dedicarse por completo a la música de cámara:

"... Mi interés por la carrera solística había comenzado a decaer. En mis años en Cleveland (Nota: fue concertino de la Orq. Sinfónica de Cleveland dirigida por el gran George Szell) yo había tocado numerosos conciertos como solista con todo tipo de orquestas. El asistente promedio a conciertos podría suponer que un solista puede expresar sin restricciones sus auténticos impulsos artísticos, pero yo descubrí en esos conciertos que una orquesta es una criatura muy grande que acelera, frena y hace giros incómodos. Con frecuencia yo tenía que "seguir" en vez de "conducir", y muchas veces las abismales diferencias entre las
concepciones del director y las del solista hacían difícilmente suficientes tan solo uno o dos ensayos (como máximo) para conseguir una interpretación correcta.

¡Qué diferencia con la música de cámara, donde uno tiene control sobre la gente con quien toca y la cantidad de ensayos necesarios! En un cuarteto uno podría, para bien o para mal, ser totalmente responsable de los resultados artísticos.

Y comencé a saborear más y más el estímulo y la camaradería de la música de cámara. Practicar el repertorio solístico horas por día en las paredes de mi estudio me hacía sentir aislado y solitario. En un contraste absoluto, los ensayos de cuarteto de cuerdas estaban plagados de una gran variedad de aspectos sociales seductores: discusiones encendidas, bromas bienintencionadas, provocativos desacuerdos, y el eterno potencial de ser tanto estudiante como maestro. El alto perfil de la vida como solista por supuesto se perdería: pararse delante de una orquesta o solo como recitalista, las luces enfocadas intensamente sobre mí, mi arte, personalidad y ego. Sentado en un cuarteto, yo aparecería con una luz más difusa - luz dividida, como todo lo demás, por cuatro. Había por cierto un trueque en este caso, individuo versus grupo, yo versus nosotros, cuyas derivaciones todavía eran inciertas en mi cabeza.

Pero las recompensas artísticas estaban bien definidas. Tocar un cuarteto de Beethoven con tres músicos con quienes me identifico no era menos inspirador que interpretar su Concierto con una gran orquesta. Gradualmente pero inexorablemente, formar un cuarteto de cuerdas se convirtió en mi deseo ferviente."
Traducción: Gabriel Blasberg

1 comentario:

  1. ¡Qué interesantes conceptos de este gran violinista! Me gustaría que publiquen lo que sigue...

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