martes, 29 de noviembre de 2011

Concierto mío del año 1996 (Brahms para clarinete y piano)


Queridos amigos y lectores:

Un amigo mío me hizo el favor de digitalizar la grabación original en cassette de un concierto de música de cámara que toqué hace 15 años, el 20 de octubre de 1996, en una sala bastante conocida de la ciudad de Buenos Aires: el Centro Cultural Recoleta. Mi amigo pudo mejorar un poco el audio, principalmente quitarle algo de ruido de cinta, que tenía bastante.

El repertorio que elegí constó de: la grandiosa Sonata Nº1 Op. 120 en Fa menor para clarinete y piano de J. Brahms, el encantador Divertimento Nº3 para dos clarinetes y fagot de W. Mozart, y dos muy bonitas adaptaciones de arias de "Las Bodas de Fígaro" también para dos clarinetes y fagot.

Primero les muestro unas fotos del programa de mano y abajo de todo el audio del 1er. movimiento de la Sonata de Brahms para que escuchen, que subí a Youtube. La pianista fue mi hermana Myriam Blasberg. (Nota: en próximos posts voy a publicar el resto del concierto en audio).



Bueno, y aquí tienen el audio del 1er. movimiento (Allegro Appassionato) de la Sonata Op. 120 Nº1 en Fa menor para clarinete y piano de Johannes Brahms, junto a la pianista Myriam Blasberg (mi hermana). El nivel de volumen tal vez está un poco bajo, así que si quieren súbanlo un poco.

Espero que lo disfruten y me dejen sus comentarios en el Blog, debajo de este post... ¡Un abrazo!

Gabriel
(PD: de a poco voy a publicar el audio completo de este concierto)

domingo, 13 de noviembre de 2011

"La Orquesta del Doctor Dalesius" - Cuento por Leo Maslíah

Extraído del Nº 44 de la Revista-e Claves Musicales (que salió en Julio 2003) :

Hoy tengo la emoción de compartir con ustedes un breve cuento del uruguayo Leo Maslíah. Sé que muchos de ustedes lo conocen, escucharon su música y/o leyeron sus libros, pero para quienes aún NO lo conozcan... sepan que se trata de uno de las artistas más BRILLANTES, CREATIVOS y GENIALES que existen actualmente (y no exagero).

Compositor, pianista, guitarrista, escritor, humorista. No sólo grabó 33 discos con obras propias, publicó 30 libros, ¡¡sino que además el mes pasado estrenó su primera ópera ("Maldoror") en la sala principal del Teatro Colón de Bs. As.!! Amén de todos estos méritos, Leo es suscriptor de Claves Musicales (!).

El otro día le pregunté si quería aportar algo para Claves Musicales, y enseguida me mandó este "cuentito", tomado de "Carta a un escritor latinoamericano y otros insultos" (Ediciones de la Flor, año 2000). Así que aquí va, publicado con el consentimiento del autor.


"LA ORQUESTA DEL DOCTOR DALESIUS" - por Leo Maslíah

Oído absoluto : dícese de la capacidad que tienen algunas personas para determinar, al oír un sonido cualquiera, cuál es la nota musical cuya frecuencia le es más próxima.

El concierto dio comienzo colmando plenamente las expectativas del público en cuanto al tiempo utilizado por los músicos para afinar sus instrumentos o para instalarse cómodamente frente, junto, sobre, o dentro de ellos.

Lo primero en sonar había sido la boca del violinista, que no tenía oído absoluto pero sí cuerdas vocales absolutas, de modo que cantaba él mismo el "LA" que necesitaba como referencia para afinar. Enseguida consultó al contrabajista en cuanto a si la nota que cantaba y la que tocaba, en la segunda cuerda, se parecían en algo. Un glissando del trombón fue barriendo luego sucesivamente una infinidad de notas entre las cuales se hallaban las referencias requeridas por el resto de los ejecutantes.

El público, por una feliz coincidencia, estaba compuesto en su totalidad por personas provistas de un sentido absoluto de la vista, de modo que, pese a la deficiente iluminación del teatro, ningún espectador tuvo dificultad en apreciar que la casaca del violinista era beige, la camisa del trombonista era bordó, la chaqueta del saxofonista era ámbar, la campera del xilofonista era verde y la chomba del bandoneonista era carmín.

La flautista, que tenía olfato absoluto, había percibido ya, en los camarines, que la chelista se había puesto perfume Crazy de Krizia, que el violinista tenía Fleurs de Orlane, el trombonista Chanel número cinco, el saxofonista Pesadilla seis, el baterista La Muerte de Freddy y el contrabajista llevaba cuatro días sin bañarse. El xilofonista, si bien no erademasiado virtuoso en el manejo de su instrumento, tenía un sentido absoluto del pensamiento (en la cultura tradicional de la India, el pensamiento es considerado como uno de los seis sentidos), de manera que podía saber, en todo momento y con relación a cada uno de los espectadores, qué nota se esperaba que él tocara. De este modo supo que, luego de las primeras notas, la gente prefería que se mantuviera callado. Ejercitó entonces su sentido del pensamiento para dictaminar que la flautista era kantiana, el violinista heraclíteo, la chelista bolchevique, el trombonista gay, el saxofonista mormón, el bandoneonista anarco, el baterista cuáquero y el contrabajista hippie. Este individuo, dotado de un sentido absoluto del tacto, sabía que su instrumento era de madera. Y aunque lo había averiguado por otros medios, estaba enterado también de que sus calzoncillos eran de franela, su camiseta de algodón, sus calcetines de fibra sintética y el vestido de la chelista de arpillera italiana.

Esta mujer, aunque nadie salvo ella lo sabía, estaba dotada de gusto absoluto, pero un sentido (no innato sino adquirido) del decoro, bastante acendrado, le impedía andar por ahí lamiendo al resto de la orquesta y a los espectadores para obtener información sobre ellos. No pudo saber, tampoco, por qué el concierto no era del gusto del público, ni cuál era la causa de que éste se hubiera dividido en dos grupos: los que se iban de la sala y los que se quedaban a tirar tomates a la orquesta.

El cronista de un importante medio de prensa, en su artículo, explicó esto diciendo que la obra ejecutada "no tenía absolutamente ningún sentido".




PD: Aquí les paso una foto que me saqué con Leo Maslíah en el año 2003 antes de un concierto que dimos junto a la Banda Sinfónica de la Ciudad de Buenos Aires. Perdón por la baja calidad de la foto.

 Izquierda: Gabriel Blasberg - Derecha: Leo Maslíah


domingo, 6 de noviembre de 2011

HUMOR: "Instrucciones para Disfrutar de un Concierto" - por Jorge Maronna y Daniel Samper

Los conciertos son una forma compleja de expresión musical elaborada para que la gente pueda conocerse, descansar y charlar. A fin de hacer más gratos estos encuentros, se incorpora música de fondo en vivo.

Un concierto es un espectáculo para todos los sentidos. Muchas personas creen que deben limitarse a escuchar, y durante el concierto cierran los ojos. ¡Garrafal error! Para tan poca cosa, mejor comprarse una grabación y escucharla en casa sin necesidad de vestirse.

No, la actividad visual de un concierto es aún más importante que la música. Hay que mirar a los vecinos, a los espectadores de los palcos, hay que leer el programa, hay que mirar los adornos de las paredes y la lámpara colgante. En último caso, se puede mirar también la orquesta. Mirar al director es interesante, porque, mientras más se ve mover al director, más parecería que hay música. Otras posibilidades son: mirar las piernas de una violinista, mirar la importancia que se da el músico de los timbales...

Para combatir el aburrimiento que algunos conciertos producen es posible llevar un walkman con una grabación de la música que realmente nos gusta, o sintonizar un partido de fútbol. Las buenas maneras aconsejan celebrar los goles con discreción, o lograr que la euforia coincida con momentos entusiastas de la orquesta.

Hay varias maneras de acceder al auditorio donde se ofrece el concierto. La más usual consiste en solicitar entradas a los artistas o al empresario. Los empleados públicos suelen recibir entradas de cortesía que regalan a parientes y amigos políticos, siempre y cuando los beneficiados no manifiesten interés alguno por la música.

También es posible entrar acudiendo a métodos menos ortodoxos, como disfrazarse de músico, de tramoyista o, en último caso, de instrumento.

El último recurso de ingreso, realmente extravagante, es el de pagar la entrada. No lo aconsejamos.



Publicado en el Nº53 de la Revista-e "Claves Musicales", extraído del libro "Cantando bajo la ducha", escrito por Jorge Maronna (miembro del conjunto cómico-musical "Les Luthiers") y Daniel Samper, publicado por Editorial Planeta en el año 1994.

sábado, 5 de noviembre de 2011

¿Cuáles han sido los principales aportes técnicos de Beethoven al arte musical?

"...Las contribuciones técnicas de Beethoven al arte musical pueden ser resumidas en la palabra expansión, ya que él abrió todas las dimensiones de la música. Explotó extremos de alturas, tanto agudos como graves, y extremos de matices, tanto fuertes como suaves. Sus composiciones son más extensas, sus ritmos más potentes y más complejos, y su paleta de color orquestal es más variada que la de cualquier compositor del siglo XVIII.

Como resultado de esta expansión, su música se convirtió en una poderosa expresión de sentimientos individuales y personales, y el desarrollo y explotación de esta función de la música es tal vez el mayor legado de Beethoven. Normalmente hablamos de su música como noble, trágica, bulliciosa, dramática, y aunque las palabras no son equivalentes exactos de la expresión de la música, ellas siguen siendo usadas con significado.

Mucha de la música de Beethoven es seria, y tanto él como Wagner criticaron a Mozart por haber escrito una ópera basada en una historia tan trivial e inmoral como la de “Don Giovanni”. Ambos creían que la música era un arte que debería elevar y ennoblecer a los oyentes, y por lo tanto no usarse para propósitos inferiores..."

(extraído del libro "An Introduction to Twentieth Century" de Peter S. Hansen)


viernes, 4 de noviembre de 2011

ANÉCDOTA personal con la obra "Tasso" de Franz Liszt

El poema sinfónico "Tasso, Lamento e Trionfo" de Franz Liszt, una obra bellísima, comienza en compás de 4/4 en tempo "Lento", con un silencio de negra en el 1er tiempo, y luego empieza la música en la 2da negra, con matiz "fortissimo". Técnicamente, este tipo de comienzo se denomina "acéfalo".





Resulta que una vez la estábamos ensayando, el director comenzó "da capo", y evidentemente yo estaba muy distraído (o toqué sin mirar la partitura), porque entré tocando en el 1er. tiempo (¡¡grave error!!), en vez de hacerlo en el 2do. Obviamente me quedé bastante mal con mi error, y la vez siguiente que ensayamos ese comienzo, lo hice correctamente, corrigiendo mi error garrafal anterior.

Sin embargo, ahora me quiero detener en un detalle técnico, porque observando al director me di cuenta cómo era que él estaba marcando ese comienzo a los músicos, y descubrí que lo hacía defectuosamente. Paso a explicarles. Como ya dije, la música comienza en el 2do. tiempo, con silencio de negra en el 1er. tiempo. Pues bien, el director marcaba un levare de DOS tiempos: indicaba con sus brazos un 4to. tiempo arriba, luego el 1er. tiempo abajo, y recién después los músicos teníamos que entrar en el 2do. tiempo.

Ese primer gesto del director, indicando un levare en el 4to. tiempo, es innecesario y también imprudente, porque podría incitar a que la música comience "a tierra" y no en el 2do. tiempo.

Entonces, al margen de mi distracción, creo que lo que me pasó fue que yo no estaba mirando la partitura, y cuando el director marcó ese levare en el 4to. tiempo, yo entré a tierra..."¡COMO UN ANIMAL!" :-)

Si quieren ver cómo un director marca este comienzo correctamente (como la técnica de dirección enseña), vean los primeros segundos de este video de Youtube: http://www.youtube.com/watch?v=O-3xOGwbQPM



Este director marca un levare de solamente UN tiempo, yendo del 1ro. (silencio) al 2do. (sonido).

¡Espero que está sencilla anécdota les haya resultado instructiva! ¡Saludos a todos!

Gabriel Blasberg

PD: En resumen: el error del primer director era que marcaba "un levare del levare".

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Mini-Entrevista a la arpista Patricia Puricelli

Nota de la Redacción: esta nota fue publicada el 3 de junio de 2011 en nuestra página de fans de Facebook


Estimados lectores:

Hace algunas días les vengo hablando del espectáculo muy especial que presentaremos: "Descubriendo los Secretos del Arpa", una charla didáctica y mini-concierto a cargo de la solista de arpa Patricia Puricelli. Lo haremos el Sábado 25 de Junio, a las 17.00 hs. en una casona del barrio de Almagro.

Con la idea de ir "palpitando" este evento, le efectué una pequeña entrevista a Patricia, a quien conozco desde hace muchos años, ya que hemos tocado juntos en la Orquesta Juvenil de Radio Nacional, y actualmente también lo hacemos en la Banda Sinfónica de la Ciudad de Buenos Aires. ¡En fin, somos "viejos colegas" de la profesión...!

Ahora sí, la entrevista. Espero que les resulte interesante.

Prof. Gabriel Blasberg

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MINI-ENTREVISTA A PATRICIA PURICELLI

CLAVES MUSICALES: Patricia, ¿a qué edad empezaste a estudiar el arpa? ¿Fue tu primer instrumento o estudiaste otro antes?

PATRICIA PURICELLI: Empecé a estudiar el arpa a los 8 años. En mi casa se escuchaba música clásica, mi madre era pianista amateur. Un día escuché un disco de un ballet, creo que era “El lago de los cisnes” de Tchaikovsky,  y dije: “quiero tocar eso”. ¡Y era el arpa! Me gustaba mucho su sonido, ese timbre tan particular y mágico. Antes de eso, había tomado clases de guitarra particulares unos seis meses, pero no me había entusiasmado lo suficiente.

CLAVES MUSICALES: ¿Cuándo tuviste tu primera arpa? ¿Cómo te lo pudiste comprar? ¿Era un instrumento de estudio o profesional?

PATRICIA PURICELLI: A mis 9 años de edad. Era un arpa marca "Erard" inglesa que estaba realmente en muy mal estado, ¡casi destruida! Pero hice lo que pude con ella y la aproveché para estudiar. Después, a mis 15 años, mi familia me compró un arpa Salvi de Concierto, que era un instrumento muy importante, lo que se denomina “de gran orquesta”… ¡demasiado para una estudiante de 15 años!

CLAVES MUSICALES: ¿Quién fue tu primer maestro y los siguientes?

PATRICIA PURICELLI: Mi primera maestra fue María Esther Moro de Carfi, quien formó a toda una generación de arpistas argentinas, después estudié con Margarita Samek y Adriana Roca, que fueron arpistas de la Orquesta Estable del Teatro Colón. También estudié música de cámara con el violinista Ljerko Spiller, con el pianista Antonio De Raco, y finalmente puedo decir que aprendí “de la profesión”, que fue otro de mis “maestros”.

CLAVES MUSICALES: En cuanto a la técnica, ¿considerás que el Arpa es un instrumento muy difícil de dominar?

PATRICIA PURICELLI: Sí, es un instrumento verdaderamente difícil, como casi todos los instrumentos. Por ejemplo, los pedales del arpa los empezás a usar recién a los 5 años de haber empezado a estudiar.

CLAVES MUSICALES: ¿Te acordás cuál fue la primera obra que estudiaste? Sin tener en cuenta a los métodos de arpa, por supuesto.

PATRICIA PURICELLI: Sí, me acuerdo muy bien, fue “Automne” , pieza del compositor norteamericano Marcel Grandjany (1891-1975), que también era arpista y había nacido en Francia.

CLAVES MUSICALES: Ya sabemos que en tu trabajo como profesional has tocado en importantes orquestas en Argentina, pero contanos también un poco de tu experiencia en grupos de música de cámara.

PATRICIA PURICELLI: ¡Hice cámara con muchos y excelentes músicos! Por citar algunos: con el clarinetista Martín Tow, los flautistas Horacio Parravicini y Patricia Dadalt,  el violista Alan Kovacs, los cellistas Rubén Pagano y  Aldo Tenreyro, y muchos más…

CLAVES MUSICALES: ¿Qué tipo de repertorio o autores u obras específicas son los que más te gusta tocar? Sean de arpa sola, música de cámara, orquesta, y conciertos para arpa y orquesta.

PATRICIA PURICELLI: Por empezar, el repertorio arpístico no es muy conocido por el público común. Los compositores de música para arpa generalmente fueron también arpistas y sus nombres sólo son populares entre los arpistas. También se suele tocar transcripciones para arpa de obras para otros instrumentos, y ahí sí dichas obras el público las conoce más. Del repertorio de arpa sola me gustan las obras del período Clásico, también hice mucho tango, Piazzolla, además hice unas cuantas grabaciones de discos, y de música para películas de cine. Y comedias musicales (con Alejandro Dolina). Del repertorio sinfónico, obviamente –al ser arpista- me gustan mucho las obras de Ravel y Debussy, y en particular “El Mar” de Debussy. Tuve la suerte de acompañar a la gran pianista española Alicia de Larrocha en el Concierto en Sol de Ravel. También acompañé al célebre tenor Alfredo Kraus en la ópera “Werther” de Jules Massenet, al Ballet del Teatro Boshoi, etc.

Y en música de cámara una de mis preferidas es la hermosísima y no demasiado conocida Introducción y Allegro para arpa, flauta, clarinete y cuarteto de cuerdas, de Maurice Ravel.

CLAVES MUSICALES: A lo largo de tu carrera has tocado bajo la batuta de muchísimos directores de orquesta. ¿Qué nivel de conocimiento del Arpa creés que en general poseen los directores? ¿Lo conocen mucho, poco o nada?

PATRICIA PURICELLI: Mmm… debo decir que, en general, los directores sólo se ocupan del arpa si uno entra a destiempo…

CLAVES MUSICALES: Los arpistas, como colegas, ¿están comunicados entre sí?

PATRICIA PURICELLI: Por suerte ahora estamos más en contacto, posiblemente gracias a Internet. Tengo algunas buenas amigas en la profesión.

CLAVES MUSICALES: ¿Qué nos podés contar de tu afición tan particular por coleccionar arpas, repararlas y ponerlas a punto?

PATRICIA PURICELLI: Así es, yo colecciono arpas, ¡es algo que en este momento me produce tanto placer como tocar! Empiezo por repararlas, ya que suelen estar en estados terribles, rotas, sucias y desreguladas. Las mando a rehacer la madera, si es que se puede, y trato de ajustarles el mecanismo.

Las arpas viejas me provocan una gran ternura… me imagino a sus anteriores dueños y cuando habían sido instrumentos  nuevos… es como viajar al pasado más de un siglo, imaginarme la cara de sus dueñas… algunas están autografiadas con el nombre de la dueña. Me gusta limpiar el bronce, y ahí aparecen los números de serie o años, limpiarles los mecanismos, ver que empiezan a funcionar.

Es algo que va más allá del conciente, es más fuerte que yo, pero si puedo lo hago. En más de una vez me ha desequilibrado mi economía, pero me da un enorme placer “volverlas a la vida”, o aunque sea darles “una vejez digna”, como en un museo, y protegerlas de destinos terribles (pedazos rotos, mecanismos sueltos, etc.).

Tengo un “Museo Virtual de Arpas” que está reconocido por la Sociedad Argentina de Luthiers y la Asociación de Intérpretes de la Argentina. Todo esto lo subvenciono con mis conciertos, mi trabajo, cada tanto alquilo algún instrumento a orquestas que vienen de afuera, o la menos de las veces, (cuando ya no tengo espacio para moverme), vendo alguna. Pero en 30 años de profesión vendí solamente una, y me dio una pena enorme cuando se fue de mi casa, estuve una semana como alma en pena... y salí a buscar alguna otra nuevamente.

CLAVES MUSICALES: ¿Tenés alguna anécdota divertida o interesante de tu carrera para compartir con los lectores?

PATRICIA PURICELLI: ¡Anécdotas de la profesión tengo miles! Te cuento una… íbamos a tocar un concierto con la Banda Sinfónica Municipal en el Club de Pescadores, que queda en la Costanera. Bajan el “arpa municipal” del camión y la llevan en un carrito por el muelle hacia el Club. ¡En el transcurso se cayó al agua una de las patas de bronce (una cabeza de león)! Tuve que escribir una nota a la Municipalidad explicando lo que pasó, ¡que la pata se había caído al Río de la Plata!

CLAVES MUSICALES: ¡Muchas gracias Patricia por tu tiempo y por enseñarnos!

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Algunas Fotos:


Patricia tocando en "Descubriendo los Secretos del Arpa"
(con ropa del 1900', un arpa de la misma época, y con la afinación antigua)
 
El público escucha atentamente


El público



Patricia y yo (Gabriel Blasberg)

Charlando con el público después del concierto

martes, 1 de noviembre de 2011

Breve Reseña del CD "Revolucionario - Tributo a Astor Piazzolla" - Blue Chamber Orchestra (Enrico Blatti)

Disco Recomendado : "REVOLUCIONARIO - Tributo a Astor Piazzolla" (2009) - Blue Chamber Orchestra - Dirección y Arreglos: Enrico Blatti

Hace unas semanas (a mediados del año pasado 2010), el compositor y director italiano Enrico Blatti (n. 1969) me envió por correo postal este reciente trabajo discográfico, en el que presenta sus propios arreglos de obras de Astor Piazzolla, interpretados por el ensamble que él mismo dirige: la Blue Chamber Orchestra.

Confieso que, a pesar de admirar a Piazzolla, últimamente estaba un poco saturado de su música, seguramente debido a haberla escuchado con tanta asiduidad desde que nací (comentario al margen: en mi caso personal, por más genial que sea una obra en particular, si la escucho o toco demasiadas veces, llega un momento en que me aburre...). Bueno, antes de escuchar este CD, me atrajo mucho la conformación de la orquesta: flauta, piccolo, oboe, corno inglés, clarinete, corno di bassetto, clarinete bajo, saxo alto, fagot, trompeta, trombón, fliscorno, contrabajo, xilofón, glockenspiel, vibráfono, marimba, batería, arpa, guitarra eléctrica y acordeón (¡y NO hay bandoneón!). También hay piano y cantante femenina.

Escuché el disco y me fascinó. ¿Qué les puedo contar? Primeramente, los arreglos de Blatti me resultaron maravillosos. Muy creativos y elaborados, a diferencia de otros "pseudo-arreglos" que más que arreglos son meras adaptaciones que contienen las mismas notas que escribió Piazzolla. Pero este disco presenta auténticas elaboraciones -siempre dentro del espíritu "piazzolliano"- para este ensamble con mayoría de instrumentos de viento.

La calidad de los intérpretes es altísima, individual y colectivamente. En resumen: un disco extraordinario.

Gabriel Blasberg

¿Quieren escuchar "Libertango" (arreglo de Enrico Blatti) en Youtube? http://youtu.be/yRtwMKbgBR4


* Página de la Blue Chamber Orchestra: http://www.bluechamberorchestra.com